Hola hija/o(s):
Al día de hoy aún no estamos seguros de cuál será tu sexo al nacer, a pesar que tu mamá está convencidísima de que serás niña gracias al ojo de un ecógrafo precipitado que a los tres meses se lo confirmó. Como sea, quería darte la bienvenida a este blog, que un en realidad será tuyo, al cuál podrás entrar cuando te plazca y dónde encontrarás mi vano intento de hacerte entender sobre de qué va la (mi) vida.
Acabamos de pasar un trance más o menos complicado, tu bisabuelito ('papito') Horticiano falleció hace tres días (domingo), y como él ha vivido toda su vida en Herbay Bajo (Cañete), allá fueron el velorio y el sepelio. Tu mami sigue un poco triste, y es más que comprensible, pues cuando un familiar querido se va, queda un hoyo en el corazón y en el alma que no es fácil de llenar. Pero este post no es para contarte sólo eventos tristes o felices, sino para que me acompañes en el razonamiento de algunos temas que me dan vueltas a la cabeza, el de hoy, el tiempo.
Por ejemplo, hoy, que ha habido una garúa maravillosa desde temprano, decidí por fin, dedicarle unos minutos a escribirte, algo que venía planeando hace semanas, pero 'por falta de tiempo', no lo hacía. Si eres perspicaz (a tu papá le gusta hablar en difícil), te darás cuenta que usé las comillas para mencionar esta 'falta de tiempo'. Es que a nosotros, los humanos, y quizás más a los adultos, nos gusta escudarnos en excusas tontas para no hacer lo que queremos hacer, ya sea por miedo, o por algún otro motivo. ¿Y por qué alguien será tan tonto de no hacer lo que quiere hacer?
Te cuento mis motivos, por ejemplo, para empezar este blog. Por ejemplo no sé si lo leerás sólo tú, o si lo va a leer mil personas. No sé si cuando lo leas te va a gustar. O qué vas a pensar de mi cuando lo avances. Si te das cuenta, todo esto habla de miedo a no saber qué va a pasar, pero... ¡casi nunca tenemos certezas de lo que se viene! Así que, afuera el miedo, y a ponerse a aprovechar el tiempo, que es lo importante. Como tu bisabuelito Hortencio, que definitivamente aprovechó el tiempo, tuvo alrededor de ocho hijos, y crió algunos más, nietos como cancha (¿se seguirá usando esta expresión cuando crezcas?), y lo más importante: AMOR por montones. Amor que se refleja de mil maneras, pero creo que con el tiempo, te podré ir contando más cosas.
Así que de momento, cambio y fuera. Te puedo dejar una canción divertida sobre el tiempo, ojalá te guste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario